Coche Electrico en Gaza

publicado porDavid3, 2008

¿Que pasaría si un buen día no hubiese mas gasolina en la gasolinera mas cercana a tu casa?¿y si no hubiese mas gasolina ni en tu barrio, ni en tu ciudad o ni siquiera en tu país?…¿que haríamos?. Menudo susto. Pues esta claro que el “hambre” agudiza el ingenio, porque un ingeniero de Gaza al no conseguir combustible, ha convertido su vehículo en un coche eléctrico, limpio y barato que además ya no deja el olor a aceite de cocina usado de otros utilitarios de la zona.

Peugeot 106 como el que ha sido reconvertido en ecológico.Desde la reducción de flujo de petróleo y electricidad por parte de Israel `;( , al declarar la franja como territorio enemigo, los vecinos de la zona que tenían vehículos diesel comenzaron entonces a llenar sus depósitos de aceite usado de cocina, mientras que los propietarios de coches a bencina recurrieron al gas doméstico como sustitutivo. Claro, todo esto contamina demasiado, y ahora los habitantes emplean máscaras para evitar el mal olor reinante en las calles.

Cansado de que la escasez de fuel, el ingeniero electrónico Wassim al-Jozendar ha manipulado su Peugeot 106 para que funcione con baterías. Convertir el coche en eléctrico cuesta unos 2.500 dólares (casi 1.600 euros) y “no daña la atmósfera como el aceite de cocina”. Se trata tan sólo de instalar un número de baterías que varía en función del tamaño del vehículo, cerca de la plaza del conductor, precisa.

“Hemos descubierto que si las baterías se dejan cargar durante siete horas, el coche puede recorrer 180 kilómetros a una velocidad de cien kilómetros por hora”.

Fuente: ecodiario.es

Estafadores de Coches Estafados

publicado porDavid29, 2008

Lo que me he reido, la verdad. Hoy he recibido un email donde mi colega Curro San Miguel, nuestro experto en motor, me ha enviado un caso real que le ha pasado a él con unos estafadores de coches que tanto se ven ahora por internet. En este caso el vendía su vehículo y contactaron con él para supuestamente comprárselo, bueno os dejo que lo leais porque no tiene desperdicio…

Jugar con Fuego

Estaba yo hace unos meses pendiente de la venta de uno de mis coches, cuando un correo electrónico de origen extranjero y a nombre de un tal David Bells apareció en mi bandeja de entrada. En un castellano muy rudimentario y torpe solicitaba más información acerca del coche que yo ofertaba. Como no era la primera vez que vendía un coche a un forastero, tanto en nuestro país como fuera, y al ser un “hombre de mundo” al que sus padres le pagaron la escuela de idiomas, respondí al posible comprador con un mensaje en inglés lo más detallado posible.

Cuál fue mi sorpresa cuando en la siguiente comunicación que recibo en el idioma que yo creí suyo, por su nombre, dirección de su servidor y cargo que decía ostentar en UK, su uso del lenguaje es casi tan malo como el del castellano anterior. Por eso quizá y para distraer, había incluido otra traducción al español.

Obviamente ya me había preocupado de buscar la empresa a la que decía pertenecer -sin éxito- y llamado al número que me facilitaba -que tampoco existía-. Todo apuntaba a un timo, pero como soy curioso al extremo y esta variedad no la conocía, decidí perpetuar la mentira.
En este último contacto al que me refiero, el señor Bells se refería a los “payment details”, o sea, los detalles del pago. Esto ya me hizo gracia, que fuera el comprador el que pone sus condiciones en lugar de ser el vendedor, que es más normal.

En estos detalles se me decía que “había una persono suyo muy cerca mí” que me haría llegar un talón en su nombre por el importe del coche más 2.000 libras para que yo le “ayudara” a contratar el traslado de mi coche hasta su país, pues él se encontraba muy liado y no podía venir, pero la persona en su nombre era “totalmente fiar”. Y que por las molestias, me premiaba con 500 libras adicionales. Estupendo. Yo sólo le tenía que mandar mis datos.

Y así lo hice. Le mandé mi nombre: Juan Pablo Segundo; mi dirección: un apartado de una localidad de Madrid sin más (y sin pérdida) y un número de teléfono con tarjeta prepago que compré para tal efecto.
Al día siguiente -vaya por Dios- el “muy amigo fiar total” de David había tenido que irse de España por “motivo de trabajos”, pero él me prometía que me mandaría el talón a mi nombre. OK Dave, tu mismo.

No habían pasado ni venticuatro horas cuando Mr. Bells acude de nuevo a mi mail con un burdo resguardo bancario con un código a modo de localizador al que le faltan números y mi nombre (bueno, el nombre artístico de nuestro anterior Papa) como receptor. La cantidad es, efectivamente, la del precio del coche, añadiéndole 2.500 libras de premio y traslado. Insiste en que está en camino y que en un par de días obrará en mi poder listo para ser cobrado.

Estupendo, me empiezo a frotar las manos.

Pero (¡qué fatalidad!) resulta que el ha encontrado una empresa de transportes “más mejor en su local” y necesita que le reintegre las 2.000 libras que en mi talón -que está a punto de llegar- se contemplaban para tal fin.

¡Te pillé “tontolculo”!

Me da una serie de instrucciones -esta vez mucho más claritas- para que le mande el dinero a través de una de estas empresas especializadas en envíos económicos.
Está claro, ahí esta el timo.

Pues ni corto ni perezoso, tras haberme informado del proceder de estas empresas voy a mi banco y solicito un cambio de divisa: quiero 2.000 ¡rupias nepalíes!, que son aproximadamente 15 libras (unos 18 euros). Como últimamente hay mucho viajero español por el Himalaya el banco no tarda más de un día en poner en mis manos un abultado fajo de billetes de lo más chulo pero de lo menos valioso.

Y a la oficina de envío de dinero que me voy. Ya me ocupé que el de la ventanilla estuviera en el ajo, que me recomendó un envío ensobrado y no en giro. Meto mis 2.000 fantásticas rupias, pongo mi seudónimo y el de -imagino- Mr. D. Bells como receptor en una oficina en Inglaterra y se manda la pasta.

“De Mr. J. Pablo Segundo para Mr. Bells. Cantidad: 2.000 ¡”•&/(. Como el símbolo de la moneda nepalí no lo conocen ni los lamas del Tibet, se pone un escueto //.

Me pongo al ordenador y escribo a mi comprador. “Dinero enviado, siento el retraso. ¿Se sabe algo de mi talón?”
Sin noticias.

Y así al día siguiente, y al otro, y al otro, y al otro… hasta hoy. No más correos electrónicos, ni una llamada… ¡y ni un talón en mi buzón!

Mi colega de la oficina de envíos me confirmó que el dinero había llegado (en divisa, sin cambio pues viajaba en un sobre) y que al parecer, lo recogieron cerca de Southampton. Me hubiera gustado verles la cara al ver sus “ganancias”.

Espero, que mis amigos trileros - que ni siquiera creo que fueran ingleses- si una vez deciden viajar al Everest, se tomen -antes de iniciar el ascenso- una caña a mi salud y con mi dinero y se den cuenta de una vez por todas, que los españoles no somos gilipollas.

En fin, que no sólo desconfiéis de la venta de coches y motos a precios de risa, si no también de compradores misteriosos que vienen de lejos e insisten en fijaros ellos las condiciones de compra de vuestro vehículo. El dinerito por delante, y luego ya nos hacemos amigos.

Curro San Miguel

Aproveho esta últimas líneas para deciros, que el libro recomendado de la cabecera es de Curro, y ahora que podéis ver su famosa “línea periodística”, seguro que si estas buscando o te planteas comprarte un coche o una moto de segunda mano te resultará de gran ayuda su nuevo libro “Seminuevo”, son 12€ mas gastos de envío y puede que te ayude mucho más de lo que piensas.


Duplicar las Ventas de Coches

publicado porDavid27, 2008

He encontrado esta noticia, que desde luego me ha dejado alucinado, parece que ahora la solución a la “crisis” del sector del automóvil nos la dan desde el continente americano, en concreto un distribuidor de coches, que aunque con una falta de ética impresionante, confirma que algunas personas todavía aplican el viejo modelo de “todo vale” en la venta de vehículos. Por lo menos sabemos que aqui en España es imposible imitar esta estrategia de ventas.

Duplicar las Ventas de Coches Nuevos y Usados

Un distribuidor de coches de Estados Unidos cuadruplicó sus ventas después de que comenzara a regalar una pistola con cada vehículo vendido. Así lo asegura el propietario del concesionario Max Motors en Butler, estado de Missouri.

Los clientes pueden escoger entre un arma o una oferta de 250 dólares (158 euros) para gasolina, aunque la gran mayoría de compradores escogieron el arma. Como paradoja, el edificio del distribuidor, que vende tanto coches nuevos como usados, muestra a un vaquero que sostiene una pistola.

Gracias a esta oferta ha conseguido vender más de 30 coches y camiones en tres días. Muller dijo que todos los compradores eligieron sin pensárselo dos veces el arma excepto un hombre de Canadá. La pistola que distribuye la describe como “agradable que cabe en un bolsillo”.

En fin, sin palabras…

Fuente: 20minutos.es