Revisión del Coche para el Verano
Curro San Miguel te propone estos consejos sobre que debes tener en cuenta para revisar o preparar tu coche ante cualquier viaje que realices durante las vacaciones de verano.
Si bien muchos piensan que el mantenimiento de su vehículo en la temporada estival es más liviano que es otras estaciones, hay que tener en cuenta una serie de consideraciones para que nuestro coche no nos “arruine” las vacaciones.
- En el apartado mecánico, comprueba el nivel de anticongelante-refrigerante. Que vaya una gotita por encima del nivel recomendado. Sé que parece una tontería, pero hay gente que aún me pregunta que es ese “agua de colores” que va bajo su capó. Si tu coche es “viejito”, no estaría de más que te llevases provisiones de este producto de cara a emprender un viaje largo. Si la temperatura de nuestro motor sobrepasa un poco los 90 grados a los que nos tiene acostumbrados no te preocupes demasiado, él también está notando el calor. Si veis que vuestro coche corre más o menos en función de la temperatura exterior, no le deis importancia, tiene que ver con la calidad y cantidad de aire que el motor recibe (como los aviones, que les cuesta levantar más en verano). También os diré que el combustible que ponéis en invierno es diferente al que ponéis en verano. Las petroleras tienen en cuenta el cambio de temperatura para ofrecer un producto óptimo. Estad atentos a fugas en el equipo de refrigeración, si gotea un poco no pasa nada, es agua procedente de la condensación.
- Revisad las escobillas de los limpias, pues si en verano es verdad que llueve menos, lo hace en forma de tormenta -y muchas veces “sucia”, como si lloviera barro- por lo que necesitaréis un poder de limpieza contundente e inmediato.
- Las presiones de las ruedas, como siempre. Algunos recomiendan bajarlas por la expansión del aire con el calor. Yo digo que no las toquéis. Siempre en lo que marca el fabricante. Lo ideal es llenarlas con nitrógeno. Plantéatelo cunado cambies de neumáticos.
- Si tu coche está pendiente de alguna revisión periódica, hazla cuanto antes, pues mucha gente llevará su coche al taller en el último momento antes de salir de vacaciones ocasionando puntas de trabajo y retrasos, ya que los mecánicos, también tienen derecho a irse a la playa de vacaciones…
- Atento a la limpieza de faros y parabrisas, pues en este tiempo es muy probable que vayas con todo un catálogo de insectos estampados que reducen la visibilidad (lo de la AP-41 Madrid Toledo es espectacular, casi hay que ir con los limpias dados por los mosquitos, como en Finlandia).
- Si en días de mucho-mucho calor, y ante un uso muy-muy intenso de los frenos notas que estos pierden fuerza, es que se han calentado generando “fading”. Usa la caja de cambios para ir frenando y modera tu velocidad. Deja que vuelvan a su ser por sí solos sin ponerte nervioso, no pares y les eches agua que cristalizaras las pastillas.
- Con el aire acondicionado mucho ojo. Es una bendición y maldición al mismo tiempo. Como bueno, aparte de lo fresquito te vas, disminuye el nivel de ansiedad y angustia en los viajes, en el lado malo, si lo das muy fuerte tu garganta y tus articulaciones se resentirán, así como tus músculos tras una exposición muy prolongada. Mejor flojito e indirecto (a menos que quieras preservar el Polo Norte en los asientos traseros de tu coche). También has de tener en cuenta que este elemento “roba” entre 8 y 10 caballos a tu motor. Tenlo presente en los adelantamientos (y no, bajando el ventilador no te quita menos fuerza, el compresor sigue en marcha). En los atascos, acuérdate de conectar la recirculación de aire, que cierra las toberas y así te ahorras respirar el humo calentorro del resto de coches.
- Respecto al estado de los neumáticos, aunque no llueva no es nada recomendable circular sin dibujo de puro gastados. El asfalto caliente acelerará la degradación de la goma haciendo que pronto “enseñes los alambres”.
- Trata, en la medida de lo posible, de no aparcar al sol. El plástico de tu salpicadero te lo agradecerá. Si tienes asientos de cuero, no se te vaya a ocurrir conducir con una toalla bajo el pompis, pues puede generar el efecto “submarino” (colarte por debajo del cinturón en una colisión frontal). Mejor te quemas un poco que es muy bueno para el lumbago y para las hemorroides (para criarlas, digo).
- Al acabar un viaje largo, desconecta el climatizador y deja que tu motor se enfríe un minutito a ralentí antes de para el motor. Si ha saltado el electroventilador comprueba que no se queda en marcha a motor parado más de dos minutos. Si sopla y sopla mejor que te revisen el termostato.
- Mantén tu coche limpio siempre que puedas, por la visibilidad y la pintura, que el salitre del mar se come el brillo poco a poco.
Y con esto y unas gafas de sol estas listo para pasar el veranito. Y no olvides contar con descanso, planificación, organización, paciencia -y por supuesto prudencia- a la hora de emprender viaje, que contamos contigo en Septiembre.








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